Préstamos Personales Sin Garantía, ¿Son Recomendables?


Ya hemos explicado que la diferencia entre los préstamos personales y los préstamos hipotecarios es que los primeros no toman ninguna garantía como forma de asegurar la devolución, y eso ya significa enfrentarse a un riesgo mayor además de abonar más caros los intereses. Por eso Wilgest Credit busca evitar esos grandes riesgos para ambas partes, y los cubrimos con las propiedades que solicitamos como aval de pago.

Préstamos sin garantía

Pero si queremos pedir un préstamo personal a una entidad bancaria y no tiene garantías físicas, ¿cuál es el objetivo de los bancos?. Claramente, si no podemos devolver dicho préstamo y no hay un aval, no nos van a decir “bueno, no se preocupen, son cosas que pasan” y listo. No. Buscan figuras para incluir como avales; figuras con estabilidad económica, patrimonial o laboral que refuercen la operación.

Así que, si queremos conseguir un préstamo personal sin garantía tenemos que minimizar los riesgos. ¿De qué manera logramos esto? Solicitando una cantidad de dinero suficientemente pequeña o siendo un cliente con perfil estable.

Al momento de solicitar un préstamo personal sin aval, hay que tener en cuenta que no lo van a aprobar fácilmente. Hay que superar un análisis que hacen de nuestra actividad laboral, la diferencia entre nuestro sueldo y lo que tenemos que pagar, el tipo de contrato que se requiere, los movimientos de nuestras cuentas, qué otros créditos tenemos, qué otros impagos tenemos, el destino que le vamos a dar al dinero, entre otras cosas más. Si el resultado del análisis es positivo, significa que nuestro perfil es apto para solicitar un préstamo de este tipo.

Los préstamos sin aval son mucho más rápidos de concretar que los hipotecarios, pero tengamos en cuenta que hay que asegurarle al prestamista que somos solventes y que vamos a poder devolver el dinero. Pero, ¿quién lo asegura?, ¿se puede estar completa y totalmente seguro de que no va a suceder nada a futuro que arruine nuestros planes y que no podamos pagar?.

Por esto último, la mayoría de las empresas se cubren con la hipoteca. Por más que nuestro perfil como cliente solvente sea perfecto, tengamos un presente económico maravilloso, no estamos exentos de que ocurra algo a nivel personal, nacional o global que nos genere pérdida de dinero o que tengamos que gastarlo en otra cosa urgente.

A raíz de lo dicho anteriormente, es recomendable solicitar préstamos con una garantía. No sólo porque tener un perfil casi perfecto para que acepten darnos el préstamo sin aval es básicamente imposible, sino porque la cantidad de dinero que abarca el préstamo es del 20% del total de la propiedad que se usa en la garantía. Entonces si no podemos pagar, ésta se subasta, se cubren los gastos con la ganancia de esa acción y el sobrante es para nosotros. De este modo aseguramos el pago y además nos aseguramos de que no perdemos todo.