Dinero Urgente


Cuando expresamos el deseo de querer tener dinero ya, generalmente es por dos causas (aunque puede ser por muchos y variados motivos). Éstas son: tener una necesidad económica, un problema financiero; o querer iniciar un negocio. Pero para tener ese dinero urgente hay que saber controlar los nervios y tratar de debatir tranquilamente, dado que no es conveniente tomar decisiones de manera apresurada aunque estemos desesperados. Seguramente, en otros ámbitos de la vida, hemos sufrimos (durante y después) por actuar sin pensar claramente a causa de histeria o nervios frente a dicha situación.

Dinero urgente

Para guiarnos un poco para poder atravesar la toma de decisión de pedir o no un préstamo de manera más relajada y con los pensamientos ordenados, vamos a responder las siguientes preguntas. ¿Vamos a poder devolver el dinero?, ¿cuál es nuestro perfil como prestatarios?, ¿qué empresas financieras aceptan el tipo de perfil que tenemos?, ¿cuánto tiempo tengo para juntar esa cantidad de dinero?.

Si la última pregunta tiene como respuesta un largo lapso de tiempo en el que posiblemente podamos juntar la cantidad requerida, conviene quizá esperar y ver si obtenemos el dinero. Ahora, si estamos ajustados con el tiempo y nos está llegando el agua al cuello, ya es distinto… tenemos que empezar a actuar.

El tiempo que tenemos es poco, y como sabemos, cuánto menos tiempo tenemos pareciera que los días tienen menos horas, las horas menos minutos, los minutos menos segundos, y en un abrir y cerrar de ojos ya se nos acerca la fecha límite.

Lo primero que recomendamos es consultar con profesionales del rubro que sepan asesorarlo y responder todo tipo de incertidumbre que tenga sobre el tema. Tengamos en cuenta que hay que consultar con profesionales, en plural. Siempre es mejor tener las opiniones de distintas personas o empresas, para luego seleccionar la mejor o la que más nos convenció.

Como bien dijimos en el primer párrafo son, generalmente, dos las causas más comunes que generan la necesidad de dinero urgente. En ambos casos hay que realizar una serie de acciones que hacen que tengamos éxito. Primero, serenidad, paciencia y saber esperar. Además, llevar a cabo toda una planificación ordenando las ideas y actuando en base a este plan.

Si seguimos todos o algunos de los pasos, posiblemente, el resultado sea exitoso o mejor de lo que esperábamos. Sólo hay que informarse, decidirse y comenzar a trabajar para poder alcanzar nuestro objetivo.